Perdón

 El perdón es una de las doctrinas más incomprendidas de la escritura. El perdón divino es uno de los emprendimientos más costoso, exigiendo satisfacción. ¿Qué es el perdón? Varias palabras hebreas y griegas se utilizan para describir el perdón.

Antiguo Testamento: Hebreo la palabra Kaparis es una de las palabras usadas, que significa la expiación, perdón de los pecados; y la reconciliación con Dios. En el Antiguo Testamento, sangre de animal era el uso para la expiación y una cubierta para el pecado, hasta el tiempo cuando Jesús vendría como un permanente sacrificio por el pecado.

Nuevo Testamento Aphiemi: una palabra griega traducida al perdón, significa despedir, soltar o abandonados. La palabra griega Charizomai traducido significa perdón para ser gracioso o dar libremente. "Porque tanto amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él no perezca, mas tenga vida eterna (ver Juan 3:16).

Perdón y restauración:

Perdón: puede ser considerado medio de Dios de restaurar una relación y comunión que fue perturbado y roto por el pecado; y una liberación de la culpa y el castigo por el pecado, que es la eternidad en el infierno""el lago de fuego. Es difícil para nosotros entender el sentimiento de Dios hacia el pecado, nos perdón parece fácil, sobre todo porque somos indiferentes hacia el pecado. Pero a un Dios Santo es diferente. En la justificación, entonces, todos nuestros pecados son perdonados, y se quitan la culpa y el castigo (véase hechos 13:38-39). El pecador perdonado no es como el preso que cumplió su condena y es descargado más de castigo, sin derechos de ciudadanía plena. No, la justificación significa más que absolución; que significa recibir un indulto con ciudadanía plena de derechos y privilegios en el Reino de Dios.

    Creyente que peca: La gran verdad fundamental con respecto a un cristiano pecador es él o ella está sujeta a forma de castigo del padre, pero nunca condena con el mundo (ver 1 Corintios 11:31-32). La Biblia dicha, "por lo tanto no hay ahora ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, que no según la carne, pero después el espíritu (véase Romanos 8:1).

Déjeme darle una ilustración del amor de Dios nuestro padre: una joven fue detenida por exceso de velocidad. Ella fue marcada y llevada ante el juez. ¿El juez leyó de la citación y la pregunta, culpable o no culpable? La joven respondió culpable su honor. El juez hizo caer el martillo y había multado su $100,00 o diez días en la cárcel. Entonces algo increíble ocurrió el juez se levantó, sacó de su túnica, caminaba por alrededor de frente, sacó su billetera y pagó la multa...

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